Itzel Prado Gardeazábal 

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21078631_10155621878957152_6019112026098420809_nHace aproximadamente dos años tomé una decisión que cambiaría el curso de mi vida. Después de 5 años, dejar de lado un estilo de vida bien definido con grandes expectativas es MUY DIFÍCIL, al menos así lo veía en ese momento. Ahora agradezco haber tomado esa decisión porque me encuentro MUY FELIZ viajando por el mundo (es algo que tenía que decir antes de contar un poco acerca de mi filosofía de vida).

He tenido la suerte de crecer en una familia atípica en la sociedad mexicana: mi padre fue un hippie y viajero de la vida, y mi madre no era una hippie de la vida pero ya que estudió la Licenciatura en Geografía tuvo la oportunidad de hacer muchísimos viajes y conocer mucha gente por temas escolares y de ocio. No es por presumir pero ambos son personas súpercultas y con una mente muy abierta, ellos viajan no sólo durante los viajes sino también mediante la lectura, mi admiración hacia ellos es infinita y por la misma razón puedo decir que soy privilegiada porque creo que en mí van esos genes.

Por la misma razón hace dos años decidí dejar un poco de lado la abogacía (ello involucra un poco el ego y los miedos) y seguir lo que mi interior me decía. Esta decisión ha hecho que en los últimos dos años haya tenido la oportunidad de estudiar diseño de moda, vivir en España y Portugal, realizar prácticas en empresas españolas como Agatha Ruiz de la Prada, Leyre Valiente, Impúribus, entre otras; hacer voluntariado con niños musulmanes de bajos recursos de la Cañada Real (una de las zonas más vulnerables de España); vivir con una gran violinista; conocer a cientos de amigos provenientes de al menos 30 nacionalidades; conseguir ayudas para seguir estudiando y creando proyectos; tener la oportunidad de conocer a personalidades de mi interés; madurar, extrañar, llorar y  amar, apreciar más mis raíces y mediante muchas experiencias durante este tiempo, como el Camino de Santiago, los retiros de meditación, la gente que he conocido y los hábitos que he adquirido han repercutido en tener más claro mi propósito de vida…MI MOTOR, ese que cuando llegue el momento de decirle adiós a este mundo me haga sentir satisfecha pues mi misión habrá sido cumplida (al menos lo intentaré) y habré hecho lo que desde mi interior he querido realmente.

Estás experiencias (entre otras) me han moldeado y ahora tengo una perspectiva y un estilo de vida muy diferente al que tenía hace tan solo un par de años.

Actualmente vivo viajando porque tengo un proyecto entre manos relativo a promover el respeto entre culturas mediante el arte, de hecho en este momento vengo llegando a Almería, después de estar casi 10 días en Granada hablando con artesanos, locales y foráneos.

En este momento tengo 26 años, sé que el cambio en la vida es constante y no sé si en 5 años tenga la misma filosofía de vida que tengo hoy, pero en este momento les puedo compartir que desde donde yo veo las cosas, no existe tiempo ni pasado ni futuro, lo que hay es el ahora y ya está.

Vivo feliz porque conservo mi capacidad de admiración por cosas simples, poseo lo mínimo posible, así desapegarme es mucho más fácil y tengo espacio para cosas nuevas (no necesariamente materiales). Además, al viajar ligera tengo más movilidad y puedo ser más flexible en cuanto a mis planes, voy fluyendo por donde corresponde.

Mi propósito en la vida es generar un cambio positivo en el mundo, quiero compartir mis experiencias y las experiencias de gente excepcional que he ido conociendo durante el camino. Como aquel chico que conocí en Estambul, Turquía, que va por la vida sólo con una bicicleta y dos mudas de ropa recorriendo toda Europa, o aquella mujer de los Emiratos Árabes Unidos que después de haber salido de la New York University, y haber realizado un máster en la London School of Economics and Politics que le permitió obtener un trabajo en Dubai, ahora está recorriendo el mundo hispanoamericano con un presupuesto mínimo simplemente porque está enamorada de la cultura latina. Ellos son algunos de mis amigos y estoy tan feliz de estar rodeada de gente como ellos porque me inspiran y me identifico.

El compartir mis experiencias y las de mis amigos y personas que voy conociendo no tiene otro propósito más que generar un cambio en cuanto a hábitos y forma de pensar, al menos dejar una espinita en la mente de quien lea o escuche esto, que pueda ver que este modo de vida es más que tangible y hay mucha gente despertando y siendo consciente, rompiendo paradigmas y estereotipos pues es la era del cambio.

Muchos dicen que los millenials somos una generación perdida, pero yo soy de las que afirman que nosotros venimos a generar el cambio y está en uno mismo empezar. Y sé muy bien que no es del todo fácil pero si los que ya somos conscientes empezamos a predicar con el ejemplo, es muy factible que cada vez más personas se unan a la generación del cambio.

Poco a poco estaré compartiendo en mis redes más de estas personas del camino, y de igual forma compartiré avances sobre este proyecto que estoy realizando.

Saludos

Itzel Prado Gardeazábal (PraGard)

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