Carta de 7 años de Nala Pembroke (Mensaje)

Published by

on

Nala, hermosa princesa cabeza de fresa,

Hoy celebramos 7 años desde que llegaste a mi vida y todavía me sorprende cómo una perrita tan pequeña pudo transformar tanto mi mundo. Desde el primer día en que te vi supe que no solo estaba adoptando a una mascota, sino dándole la bienvenida a una compañera de vida, a una maestra de amor incondicional y a una guerrera de corazón gigante.

En estos años hemos compartido de todo: paseos largos y cortos, mudanzas internas del corazón, momentos de euforia y también de miedo, consultas veterinarias que me rompieron el alma, días de juego en los que el tiempo se detenía y noches en las que tu respiración tranquila ha sido mi mejor ancla. Has estado conmigo en etapas luminosas y en otras muy oscuras, siempre igual: con la cola moviéndose, la mirada atenta y esa forma tuya de recordarme, sin palabras, que mientras estemos juntos, las cosas estarán bien.

Te has convertido en protagonista de historias, fotos y videos; apareces en Instagram, en Facebook, en mi blog, pero todo eso se queda corto frente a lo que realmente significas para mí. Cada publicación, cada foto con el hashtag #nalapembroke, cada relato sobre tus aventuras, tu entrenamiento, tus momentos de enfermedad y recuperación, es apenas una pequeña ventana a la inmensidad de lo que hemos vivido.

Recuerdo cuando conté en el podcast cómo fue tu llegada y tu entrenamiento, y cómo poco a poco fuiste construyendo tu propio espacio en la casa y en mi corazón. También cuando escribí sobre ti como mi pequeña guerrera, en uno de los momentos de salud más difíciles, y cómo, aun con miedo, nunca dejaste de luchar. Ese texto nació porque necesitaba agradecerte tu valentía, tu resiliencia y la forma en que, incluso cuando tú eras la que estaba enferma, fuiste tú quien me sostuvo a mí.

A tus 7 años, lo que más deseo es seguir cumpliendo la promesa que hice sin decirla en voz alta: darte la mejor vida posible durante el tiempo que el universo nos permita caminar juntos. Eso significa más paseos, más caricias, más atención a tu salud, más momentos tranquilos donde simplemente estemos uno al lado del otro. Significa también seguir aprendiendo de ti: de tu capacidad de vivir el presente, de disfrutar lo sencillo, de emocionarte por cosas tan pequeñas como un paseo nuevo o una cama cómoda para dormir. La vida no ha sido sencilla extrañamos a Molly tu sensei perruna que te enseñó cosas que yo no podía, la extrañamos mucho.

Gracias, Nala, por cada lamido cuando me has visto triste, por cada vez que te has sentado a mi lado sin exigir nada, por tu emoción cuando regreso a casa, por dejarme ser tu humano y confiar en mí incluso cuando yo dudo de todo. Gracias por enseñarme que el verdadero lujo, como he dicho alguna vez, es simplemente pasar tiempo juntos.

Si pudiera pedir un deseo hoy, no sería solo que vivas muchos años más, sino que esos años estén llenos de dignidad, salud y amor. Que tu mirada siga brillando, que tu cuerpo se sienta cómodo y fuerte, y que nunca te falte la certeza de que eres profundamente amada. Pase lo que pase, estos 7 años a tu lado han sido uno de los regalos más grandes de mi vida, y cada día contigo es un recordatorio de que el amor auténtico no necesita palabras, solo presencia.

Feliz cumpleaños, mi pequeña guerrera de corazón gigante.

Gracias por hacer de mí una mejor persona y por acompañarme en este camino.

Con todo mi amor,
-Luis (luisparra18)

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.